domingo, 14 de junio de 2015

EL VALOR DE LAS COSAS



Medio que por accidente terminé acompañando a mi ultra famosa y querida amiga Carolina De Moras a un pequeño y muy elegante evento a las 12 del día en la magnífica tienda de CAROLINA HERRERA del parque arauco. 
Como pueden suponer bien, esta fue mi primera visita a tan refinado lugar, y desde el primer minuto fue toda una aventura, empezando por la lluvia de flashes que dispararon por 5 minutos apenas pusimos los pies dentro de la tienda, cómo no estoy acostumbrada a este recibimiento, me limité a sonreír y agradecer en mi mente que ese día me había puesto zapatos de tacos (lo que me hacia ver de porte similar al de mi famosa amiga que iba con zapatos planos). Por desgracia no estaba realmente preparada y mi cara no tenía una gota de maquillaje salvo el brillito que uso para que no se me sequen los labios. 
De pronto entre tanto flash ví la luz y puse una de mis manos sobre mi cada vez más protuberante panza para hacerla más obvia, lo que pude descubrir, causó el efecto esperado. Pareciera que todos aman una guata de embarazada, rápidamente subes de status y te perdonan no estar maquillada ni bien vestida, de pronto todos son adorables y te encuentran espléndida aunque los kilos de sobrepeso se te noten hasta en las orejas.
Mi nueva tarjeta de presentación se convirtió en mi frontis abundante lo que animó todas las conversaciones entre gente que jamás había visto, pero que tenían aire de elegantes y desconocidas esferas.
 De pronto vi a mi querida vecina NB, con quien inmediatamente me sentí mucho más cómoda, y que además, acaba de abrir una tienda preciosa de Pineda Covalín en el mismo Parque Arauco. Vale la pena conocer las creaciones de esos talentosos diseñadores mexicanos. 

Al fin pude inspeccionar un poco el lugar donde me encontraba. La tienda de CAROLINA HERRERA, es absolutamente elegante y está fuera de mi rango de compras, y probablemente nunca la considere ya que demasiados $$$$$$$ por una capa de lana o un poco menos por un sweater me parece poco práctico si en mi casa fácilmente me pueden dar vuelta un vaso de leche chocolatada encima.  Además de que mi matrimonio llegaría rápidamente a su fin, si es que se me ocurriera deslizar la tarjeta de crédito para comprar una cartera por el precio del presupuesto del supermercado de todo un mes... o dos.
En fin, lo miré todo con ojo agudo y reconozco que todo es precioso, de buen gusto, obviamente, y de muy buena calidad. No recuerdo haber visto pañuelos de seda tan lindos jamás, además están colgados en una pared de doble altura y son miles de colores que parecen un gran cuadro elegantísimo. 
 Pero para la tranquilidad del común de los mortales, (la mía incluída) realmente creo que hay tiendas que tienen similar calidad y bastante buen diseño por muchísimo menos. Como Banana Republic, que está justo en el piso de abajo en el mismo mall. 

Antes de salir de la tienda, la anfitriona, que era encantadora, nos entregó a mi famosa amiga y a mí una elegante bolsita de regalo,
 ( para mis adentros rogué que fueran chocolates porque el embarazo me hace pensar en comida de día y de noche) pero para mi sorpresa no eran chocolates ni nada para comer, sino, un elegantísimo abanico tallado en madera de CH. 
Y así, por accidente, me convertí en dueña de este precioso y finísimo recuerdo de una de las marcas más prestigiosas del mundo. Ahora mis hijas tendrán una herencia de categoría internacional y que además tiene talladas las iniciales de la abuela, Carol Howard.




Me fascinó el cuidadoso envoltorio del abanico, ( todos saben cuanto me atrae un regalo bien envuelto, y este, era mucho más que bien envuelto, era, sumamente CHIC y elegante)  una cajita de cartón con textura de cuero  perfecta,  contenía una bolsita de paño, protegida con papel de seda. Todo con delicadas impresiones de CH 






Toda una experiencia para los sentidos y casi mucho mejor que chocolates...

Conocer una tienda como Carolina Herrera es absolutamente
 FUN &  CHIC


PD1: Muchas gracias Carola por la invitación! 
PD2: Fue una muy grata sorpresa encontrarme con AB, compañera del colegio, que no veía hace demasiados años y que ha hecho una carrera preciosa y hoy es editora de la revista Harpers Bazaar Chile.
PD3: Mi guagua todavía no tiene nombre.
PD4: La pieza de mi guagua ya está tomando forma y me gusta mucho, ya les mostraré los avances...
PD: Estoy cada día más gigante, y poco ágil. He reducido mis actividades a dos por día y la uno es la ducha...



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